jueves, 19 de enero de 2017
Vosotros y sólo vosotros.
Hoy me voy a exculpar por completo, obviando mis malas decisiones y os voy a culpar a ustedes, a todos los que miráis y calláis, a los que os burláis cuando nadie os escucha. Soy obesa, lo soy, tengo obesidad, es obvio, pero no es mi culpa, siempre he pensado que lo era, hasta cierto punto quizás, pero he llegado a un punto en mi vida en el que soy realista y veo que no, que no soy yo, que sois vosotros, los médicos que me atendéis que no buscáis mi bienestar, aún recuerdo ése: Puntito en la boda y a andar que eres joven, dicho por un profesional de la medicina cuando pasaba los 140kg. Sí, 140 kg, cuando jamás pasé de los 70. Ahora estaré entre los 85 y 90, kizás más, no quiero ni pesarme y tengo miedo, miedo a ir de nuevo a mi médico y sentirme sola, tengo miedo a intentar subir un cerro y ahogarme en mi propia grasa, tengo pavor de coger la bici y no ser capaz de soportar ni 1km subida en ella, siento ansiedad cuando salgo a la calle y noto como todos los ojos me miran, a mi, a la gorda sudorosa que va en ropa ancha porque no hay una puta mierda que le sirva en ningún sitio, porque tiene un cuerpo tan raro y tan anormal que lo que le entra de culo no le cierra de cintura y lo que le entra de hombros deja al descubierto el pecho. Siento asco de mi misma cuando me miro en el espejo, siento que fracaso en cada cosa que me propongo y que sólo meto la pata. Me culpo por no encontrar trabajo por mi condición cuando sois vosotros los que no me dais una oportunidad. Me reconcome mi conciencia cuando me como un chicle, o una hamburguesa o un trozo de pizza, que si bien no es a menudo, lo hago, no lo voy a negar, pero también he pasado mucho tiempo sacrificándome, forzándome a seguir rutinas de comidas, horarios, ejercicios y NADA HA SERVIDO, porque bajo 10kg y recupero 20. No me peino por no mirarme mi cara pan en el espejo y cuando me ducho procuro hacerlo rápido con tal de no tocar mi asquerosa y grasienta piel. A eso sumemos que tengo una puta enfermedad rara que sólo afecta al 1% de las personas la cual no tiene cura ni tampoco investigan. He cumplido los 30 años, hoy me he comido un fileton de ternera y aún me ahoga en la garganta la decisión. Intento aceptarme y cuando parece que lo consigo y decido comprarme algo nuevo, zasca! La realidad que me abofetea de nuevo, recordándome que nada me va a quedar bien porque soy una puta gorda. Estoy cansada de que la sociedad me juzgue, porque lo hace, a diario, puedo sentirlo, puedo verlo, escucharlo.
Por todo esto os culpo a vosotros, porque no sabéis tender una mano, porque obviáis todo lo que va detrás de una talla o un kg, porque no hacéis nada por mejorar las cosas de las personas que os rodean, porque es más fácil reír que preguntar, es más sencillo juzgar que empatizar...
martes, 30 de agosto de 2016
Mi aborto.
Nunca había estado tan firme en una decisión como hasta hace una semana. Siempre apoyé el aborto, he de decir que jamás había experimentado tal situación, pero lo apoyaba con todas mis fuerzas, por empatía, por libertad y un millón más de motivos, pero desde el pasado día 22 de Agosto lo defiendo aún más. Estaba de un mes, un mes en el que noté cada cambio de mi cuerpo, un mes que bastó para empezar a organizar mi vida en torno a un ser aún sin formar, una pequeña célula que crecía en mi y en ocho meses tendría vida propia. Sobra decir que esperábamos con mucha ilusión el paso de los días, pero no pudo ser, sufrí un aborto completo, natural, algo que es más común de lo que pensamos, pero que jamás piensas que podría pasarte a ti. Sólo una mujer que ha pasado por un embarazo o un aborto puede saber con exactitud lo que yo he pasado, tanto emocionalmente como físicamente. Voy a empezar con el lado emocional, al saber que estaba embarazada una ilusión se apoderó de mi, ya hacía planes, pensé nombres, como sería la silla, su cama, como lo educaría, etc, notaba mis cambios hormonales, personalmente me dio por llorar con cada cosa, vídeo o texto precioso que me topase. Estaba cansada, sólo quería dormir y despertaba con mucha hambre, hambre sobre todo de cositas frescas y fruta. Tenía los pechos muy sensibles, me dolían, no soportaba estar sin sujetador, notaba pequeños tirones en el bajo vientre, muchos gases y por las noches como hiciera calor era imposible dormir. Pasaron los días y tuve un pequeño sangrado, me vine abajo, pensé que sería un aborto, pero no, fue un sangrado de implantación, eso significa que el óvulo se había agarrado a las paredes del útero y aunque aún no se veía nada la hormona decía que sí, que estaba ahí. A la semana de ése sangrado tuve otro, más grande, con coágulos, para ser clara, vi como aquello que habíamos creado mi marido y yo se desvanecía por mi vagina. Después de ése sangrado llegó de nuevo una ecografía intravaginal, imaginaros, yo abierta de piernas con toda mi dignidad y un tubo enorme mirando en mi interior. Lo que más me temía llegó, el ginecólogo poco amable me dijo, estabas embarazada, pero ya no, has tenido un aborto, así de frío fue, yo tuve que aguantar mis lágrimas por no tener que soportar una frase que ya me habían dicho, hija, no llores, si estás de poco tiempo. No me dieron más recomendaciones que descansar un poco, tomar mi ácido fólico y hierro y volver a intentarlo cuando quisiera. Lo peor llegó al día siguiente de la revisión, los dolores no me dejaban ni orinar, seguía sangrando, mi pecho ya no dolía, ni estaba sensible, pero tenía el vientre vacío y lleno de dolor, y sí, hablo de forma literal, nolotil y lormazepam para dormir si era necesario y a hacer vida de nuevo, eso fue todo, ni ayuda profesional ni apoyo profesional, fui sólo una chica en una consulta con un aborto, como si estar embarazada fuera como tener un maldito resfriado. He de reconocer que hasta hace dos días no era capaz de intimar con mi marido, me sentía culpable. ¿Qué quiero decir con todo esto? ¿Hasta dónde quiero llegar? Muy sencillo, si para mi has sido todo un obstáculo enorme imaginaros para todas ésas mujeres que por los motivos que sean deciden interrumpir el embarazo. Si a mi, que quería ése bebé, me trataron con ésa frialdad podréis imaginaros como tratan a aquellas mujeres que voluntariamente deciden interrumpir su embarazo. Por eso es necesario que sea libre y gratuito, porque no se hace por gusto, creedme cuando os digo que no es una situación y experiencia agradables. Nadie hace esto por gusto o por desdén a la vida. Muchas mujeres mueren mientras les hacen el legrado, porque algunas, con fortuna, pueden interrumpir el embarazo con un fármaco y tienen un aborto limpio y completo, pero las que no tienen la misma suerte tienen que hacerles un legrado, eso significa que deben entrar en ti con instrumentos quirúrgicos y literalmente arrastrar con todo lo que hay en tu vagina. Y eso, queridos cuñados, no es nada placentero, además de como acabas
jueves, 16 de julio de 2015
Secuestradas por el estado.
A nadie le preocupa que las cárceles estén llenas de libertarixs. Ningún partido político se interesará lo más mínimo por la seguridad de lxs secuestradxs, ni por saber si requieren de algo.
Las personas han olvidado lo que significa "régimen FIES", se ha perdido la conciencia social y obrera, por la que durante tantos años nuestrxs abuelxs lucharon.
A veces escucho canciones de la época de la guerra civil y no puedo retener las lágrimas al oír frases como , "Debemos seguir luchando, porque la tierra es nuestra y aunque ellos son muchos, nosotras somos muchas más, y siempre seremos muchos más".
La vida se ha vuelto demasiado cómoda para aquellxs que un día se dejaron llevar.
El sillón marca tu cuerpo o tu cuerpo el sofá, no importa, nada importa, a ti no te secuestrarán.
Una vez leí un pequeño texto que bien podría darse en cualquier instante.
Vinieron a por lxs anarquistas y como eso no va conmigo no hice nada.
después vinieron a por lxs comunistas, como tampoco va conmigo, no hice nada.
Más tarde vinieron a por lxs socialistas, pero como no lo soy, no hice nada.
Al tiempo vinieron a por mi y no había nadie que me defendiera.
La realidad no es más que lo escrito anteriormente. Muchas vivimos con la incertidumbre de saber, si estamos o no, en las listas negras de los cuerpos de inseguridad.
Muchos añoramos la chispa que desvele a la Luna y estalle en revolución.
Muchas hermanas siguen secuestradas y tú sigues sin hacer nada.
En algunas ocasiones, cuando intercambio palabras con personas totalmente opuestas a mi llego incluso a escuchar excusas del tipo: si están privados de libertad, algo habrán hecho.
Sin duda alguna, el estar privada de libertad implica que algo has hecho, pero en estos casos, el único delito que han cometido nuestros hermanos es luchar por la libertad, la mía, la tuya, la del obrero que vota al pp.
Algunos achacan a que no tenemos mayor respaldo social porque solemos emplear la violencia.
La violencia gráfica no es más que un signo de la violencia legal que ejerce sobre nosotros el estado. Recordemos que a las mujeres nos han devuelto al ámbito privado y todo de la forma más "democrática" posible. Recordemos también, que en 2015, aún existen mafias policiales, capaces de hacer el mejor montaje posible para encarcelarte, aislarte y que así no puedas sembrar la semilla que florecerá en libertad.
El estado que tenemos no es más que una representación light de la dictadura vivida años atrás. Carecemos de memoria y por eso seguimos cometiendo los mismos errores.
Lo que para algunos fue una transición, para muchas fue perpetuar un régimen, más moderno, más pseudoliberal, pero igual de fascista que los años anteriores.
Tenemos un país con una constitución violada, con un sistema penitenciario peor que las cárceles de países subdesarrolados, tenemos un grupo de usureros haciendo lo que gustan con nuestro sudor y un club exclusivo de élite que controla hasta el aire que respiramos.
Por eso hoy quiero hacer un pequeño homenaje a todxs lxs hermanxs secuestradxs por el estado, porque aunque no estáis en la calle a mi lado, estáis dándome toda la fuerza para no rendirme.
Fuck Off Ley Mordaza.
Ni nos callaron, ni nos callarán.
La vida se ha vuelto demasiado cómoda para aquellxs que un día se dejaron llevar.
El sillón marca tu cuerpo o tu cuerpo el sofá, no importa, nada importa, a ti no te secuestrarán.
Una vez leí un pequeño texto que bien podría darse en cualquier instante.
Vinieron a por lxs anarquistas y como eso no va conmigo no hice nada.
después vinieron a por lxs comunistas, como tampoco va conmigo, no hice nada.
Más tarde vinieron a por lxs socialistas, pero como no lo soy, no hice nada.
Al tiempo vinieron a por mi y no había nadie que me defendiera.
La realidad no es más que lo escrito anteriormente. Muchas vivimos con la incertidumbre de saber, si estamos o no, en las listas negras de los cuerpos de inseguridad.
Muchos añoramos la chispa que desvele a la Luna y estalle en revolución.
Muchas hermanas siguen secuestradas y tú sigues sin hacer nada.
En algunas ocasiones, cuando intercambio palabras con personas totalmente opuestas a mi llego incluso a escuchar excusas del tipo: si están privados de libertad, algo habrán hecho.
Sin duda alguna, el estar privada de libertad implica que algo has hecho, pero en estos casos, el único delito que han cometido nuestros hermanos es luchar por la libertad, la mía, la tuya, la del obrero que vota al pp.
Algunos achacan a que no tenemos mayor respaldo social porque solemos emplear la violencia.
La violencia gráfica no es más que un signo de la violencia legal que ejerce sobre nosotros el estado. Recordemos que a las mujeres nos han devuelto al ámbito privado y todo de la forma más "democrática" posible. Recordemos también, que en 2015, aún existen mafias policiales, capaces de hacer el mejor montaje posible para encarcelarte, aislarte y que así no puedas sembrar la semilla que florecerá en libertad.
El estado que tenemos no es más que una representación light de la dictadura vivida años atrás. Carecemos de memoria y por eso seguimos cometiendo los mismos errores.
Lo que para algunos fue una transición, para muchas fue perpetuar un régimen, más moderno, más pseudoliberal, pero igual de fascista que los años anteriores.
Tenemos un país con una constitución violada, con un sistema penitenciario peor que las cárceles de países subdesarrolados, tenemos un grupo de usureros haciendo lo que gustan con nuestro sudor y un club exclusivo de élite que controla hasta el aire que respiramos.
Por eso hoy quiero hacer un pequeño homenaje a todxs lxs hermanxs secuestradxs por el estado, porque aunque no estáis en la calle a mi lado, estáis dándome toda la fuerza para no rendirme.
Fuck Off Ley Mordaza.
Ni nos callaron, ni nos callarán.
miércoles, 15 de julio de 2015
No es tierra para gord@s.
He empezado a ver una serie con la que, realmente, me siento identificada. My mad fat diary. A veces creo que me gusta flagelarme emocionalmente hasta el punto de que el dolor asfixia.
Hace muchos años que llegué a la conclusión de que no es tierra para gord@s, pero no ha sido hasta vivirlo en mis carnes que la realidad me ha abofeteado la cara.
Hace diez años era "normal", no entiendo porque socialmente hoy no lo soy, bueno si lo entiendo, pero no lo comprendo. El caso es que por situaciones diversas de la vida, malas decisiones y una relación bastante dolorosa acabé comiéndome a mi misma, y a día de hoy, no me reconozco en el espejo.
He llegado a pesar 150 kg y sin ayuda de nadie y con muchos esfuerzos he conseguido estar en 97, que es lo que peso ahora, pero no es suficiente. Ésta sociedad me sigue mirando raro, cual bicho extraño expuesto a su vista para mofa y diversión, pero no, no soy eso, soy un ser humano, soy una mujer con un problema tan grande que hasta yo misma me he dado la espalda.
Estoy acudiendo a un dietista, el cual me atiborra de productos, naturales eso sí, para ayudarme a bajar de peso, y eso demuestra una vez más lo ya dicho anteriormente.
No es tierra para gord@s.
Las personas "normales" no se hacen a la idea de lo duro que es tener que ser continuamente aceptad@ y mostrar una fortaleza y una seguridad en si mism@s de la que, al menos yo, carezco.
Tenemos que estar siempre a la altura de todo, tenemos que ser l@s más inteligentes, l@s más simpátic@s, l@s más divertid@s y todo porque no somos las más "guap@s".
Da igual si comemos sano, hacemos deporte o si simplemente comemos lo que nos gusta cuando queremos, siempre existirá una excusa perfecta al sobrepeso.
Anda más, come menos, corre un poco, no comas dulces, etc. Soy esclava de la báscula, gracias sobre todo, a que habéis destruido hasta el último suspiro de rebeldía que tenía. Os habéis encargado, como sociedad, de decirme en cada instante lo poco que encajo en vuestros apretados mundos y pantalones.
Nadie piensa que tras esos kg se esconden problemas hormonales, psicológicos, físicos, inseguridades, no, nadie piensa como nos podemos sentir, porque como ya he dicho y por desgracia, no es tierra para gord@s.
miércoles, 3 de junio de 2015
Cuentos para plebeyas.
Los cuentos infantiles tienen todos su "protocolo". Chica buena en familia buena, de gran belleza y alegría sufre a causa de los malos y un príncipe todo poderoso y bello la salva y la besa. Fin.
Que aburrido. Lo cierto es que como todo el mundo supongo, me he criado con los típicos cuentos de hadas y todos y todas tendremos nuestro preferido. Si bien con los años maduras y te das cuenta de muchas cosas, eso no implica que en algún momento hayas podido pensar en tener una vida similar o en lo interesante que podría parecer. ¿Pero por qué? Es decir, ¿Por qué sentimos ésa necesidad? Eso es lo que no me queda demasiado claro. Aunque bueno, teniendo en cuenta el tipo de sociedad que tenemos, muchas cosas tienen sentido. Pero yo abogo por los cuentos para plebeyas y plebeyos. Los cuentos de verdad, donde la única fantasía que se encuentra es la de la imaginación. Donde una puede ser alta como un roble y amar a un ser pequeño como un champiñon. Donde la perfección es fruto de la más absoluta imperfección con un toque de caos. Donde las ruinas son hermosos lugares donde soñar y construir. Yo quiero cuentos para mi, cuentos que me hagan crecer y soñar, no sólo soñar.
Quiero conocer a una guerrera y que el murmullo al pasar sea: "Mira, es ella, la que derroto a la malvada reina en la batalla del sudoku". Quien dice sudoko dice cualquier otro juego que ponga a trabajar el cerebro claro. Porque no nos olvidemos, que en los cuentos que conocemos, las "princesitas" no destacan precisamente por su gran intelecto. Matizo, hablo de los cuentos de hace 20-30-40 años, no de los que ahora pixar nos cuenta, que me encantan, sobre todo Brave.
Pongo un ejemplo, La Sirenita. Esto me duele, fue una de mis historias favoritas, pero no por el contexto como tal, sino porque yo soñaba con ser una sirena, vivir bajo el mar y tener como amigos a los delfinas y las orcas. Pero volviendo al tema, Ariel, la pequeña y "rebelde" Ariel. Hija de un Rey, nos muestra el sentido que en aquella época se entendía por mujer. Por desgracia. Se rebela, se va de casa y firma un contrato, sin leerlo, a cambio de su voz para tener piernas y conquistar en tres días al hombre que supuestamente ama. Vamos a analizarlo, eres de la realeza y no lees lo que firmas, ahora te entiendo Infantita Borbón. Puedo deducir que igual no sabes leer, pero tiene una caligrafía perfecta, por lo tanto el pensamiento anterior queda anulado, sabes leer, escribir y aún así firmas algo sin leerlo. Analizándolo con los años me doy cuenta del mensaje que quería transmitir Disney, no importa lo que hagas ni lo que pienses, mientras seas guapa nada te detendrá. Frustrante. Seguimos con el análisis. Llega a la costa, no sabe hablar, se encuentra con Erick. Le hace gestos. No se entienden. Su cuenta atrás empieza. Y digo yo. ¿No hubiera sido más fácil que le escribiera una nota? A estas alturas tenemos claro que sí sabía escribir. Pues no. Una vez más Disney nos dice, no te preocupes mujer, eres guapa y estás delgada, eso debería bastar. Y ahí es donde quería llegar. Al monopolio del cuerpo femenino. De la imagen que debemos dar y no me gusta. Por eso quiero cuentos de verdad, donde las chicas se levantan despeinadas y con ojeras, donde los chicos se arrascan los huevos y después la cara. Cuentos en los que una chica que no está socialmente delgada encuentra a una persona que la ve y la define como hermosa. Quiero cuentos en los que el cielo truena y la luna brilla. En los que existen familias incompletas y familias diferentes. Cuentos en los que las mujeres y los hombres se protegen a si mismos y se rescatan a si mismas. Basta ya de cuentos vacíos que te dicen: ¡Si le pones ganas, todo lo podrás conseguir! Mentira. Sabemos de sobra que muchas veces las ganas no bastan para lograr lo que deseamos. Quiero cuentos para plebeyas. Quiero cuentos que se puedan hacer realidad.
martes, 2 de junio de 2015
AnonyMiss
Soy Anónima. Mi voz no se escucha. El mundo es demasiado grande para mi.
A mi alrededor sólo veo autómatas que a veces no recuerdan lo que es respirar.
He dejado de ser dueña de mi rutina. El tiempo es quien manda ahora.
Una cuenta atrás que va demasiado deprisa.
He visto mermados mis derechos, también mis obligaciones.
Le sobro al sistema, pero poco importa.
Estar en peligro de exclusión social está de moda.
Me encuentro entre un cruce de caminos.
El de la sumisión y devoción y el de la rebeldía.
Sin duda mi corazón sabe cual quiere caminar.
¿Por qué nadie me avisó lo duro que sería?
Y aunque no me arrepiento de nada, quisiera sentir paz.
A lo largo de estos años he conocido a más personas, como yo son anónimas.
Personas sin voz que descubrieron una forma de hacerse escuchar.
Y de repente ya no me siento tan sola.
Descubro que en cada flor hay esperanza y en cada niñx una alegría.
Que los miedos no dan tanto miedo cuando te sientes arropada.
Cuando descubres que las personas que un día creíste que te abandonaron hoy están ahí,
ayudándote a sostenerte. Que gritan contigo para que la voz se oiga más fuerte.
Encuentro entre la manifestación miradas inocentes, miradas maduras y miradas sabias.
El corazón siente una calidez olvidada y te das cuenta que sólo el pueblo salva al pueblo y que el único camino será siempre la unión y el apoyo.
Y entonces, como por arte de magia, ves a lxs compañerxs caidxs en la lucha,
sonriendo con orgullo, porque aunque lxs enemigxs de la libertad son muchxs, nosotrxs somos muchxs más y la verdad sólo encuentra un camino.
Los cambios llegan despacio, pero desde hace unos días podemos comprobar como el miedo ha cambiado de lado. Las personas ansiosas de libertad sonríen y los aferrados al régimen tiemblan.
Amenazan con rebelarse si no se hace lo que ellxs dicen. Lo que desconocen, es que han hecho tanto daño, que el apoyo que reciben ha mermado tanto que apenas se les escucha.
Sin embargo nosotrxs cada día somos más, porque hemos desmontado lo dicho siempre sobre lxs libertarixs, porque hemos demostrado que no queremos más violencia, porque estamos del lado de lxs que siempre pierden, porque mañana, la partida será nuestra,
Soy Anónima y no quiero que eso cambie. La diferencia es que ahora no estoy sola y tengo la fuerza suficiente para seguir luchando por la libertad.
Somos Anonymous/Miss
Somos Legión
No Olvidamos
No Perdonamos
Espérenos.
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