jueves, 16 de julio de 2015

Secuestradas por el estado.


A nadie le preocupa que las cárceles estén llenas de libertarixs. Ningún partido político se interesará lo más mínimo por la seguridad de lxs secuestradxs, ni por saber si requieren de algo.
Las personas han olvidado lo que significa "régimen FIES", se ha perdido la conciencia social y obrera, por la que durante tantos años nuestrxs abuelxs lucharon.
A veces escucho canciones de la época de la guerra civil y no puedo retener las lágrimas al oír frases como , "Debemos seguir luchando, porque la tierra es nuestra y aunque ellos son muchos, nosotras somos muchas más, y siempre seremos muchos más". 
La vida se ha vuelto demasiado cómoda para aquellxs que un día se dejaron llevar. 
El sillón marca tu cuerpo o tu cuerpo el sofá, no importa, nada importa, a ti no te secuestrarán. 
Una vez leí un pequeño texto que bien podría darse en cualquier instante.
Vinieron a por lxs anarquistas y como eso no va conmigo no hice nada. 
después vinieron a por lxs comunistas, como tampoco va conmigo, no hice nada. 
Más tarde vinieron a por lxs socialistas, pero como no lo soy, no hice nada. 
Al tiempo vinieron a por mi y no había nadie que me defendiera.
La realidad no es más que lo escrito anteriormente. Muchas vivimos con la incertidumbre de saber, si estamos o no, en las listas negras de los cuerpos de inseguridad.
Muchos añoramos la chispa que desvele a la Luna y estalle en revolución.
Muchas hermanas siguen secuestradas y tú sigues sin hacer nada.
En algunas ocasiones, cuando intercambio palabras con personas totalmente opuestas a mi llego incluso a escuchar excusas del tipo: si están privados de libertad, algo habrán hecho. 
Sin duda alguna, el estar privada de libertad implica que algo has hecho, pero en estos casos, el único delito que han cometido nuestros hermanos es luchar por la libertad, la mía, la tuya, la del obrero que vota al pp. 
Algunos achacan a que no tenemos mayor respaldo social porque solemos emplear la violencia. 
La violencia gráfica no es más que un signo de la violencia legal que ejerce sobre nosotros el estado. Recordemos que a las mujeres nos han devuelto al ámbito privado y todo de la forma más "democrática" posible. Recordemos también, que en 2015, aún existen mafias policiales, capaces de hacer el mejor montaje posible para encarcelarte, aislarte y que así no puedas sembrar la semilla que florecerá en libertad.
El estado que tenemos no es más que una representación light de la dictadura vivida años atrás. Carecemos de memoria y por eso seguimos cometiendo los mismos errores.
Lo que para algunos fue una transición, para muchas fue perpetuar un régimen, más moderno, más pseudoliberal, pero igual de fascista que los años anteriores. 
Tenemos un país con una constitución violada, con un sistema penitenciario peor que las cárceles de países subdesarrolados, tenemos un grupo de usureros haciendo lo que gustan con nuestro sudor y un club exclusivo de élite que controla hasta el aire que respiramos. 
Por eso hoy quiero hacer un pequeño homenaje a todxs lxs hermanxs secuestradxs por el estado, porque aunque no estáis en la calle a mi lado, estáis dándome toda la fuerza para no rendirme.

Fuck Off Ley Mordaza. 
Ni nos callaron, ni nos callarán. 

miércoles, 15 de julio de 2015

No es tierra para gord@s.



He empezado a ver una serie con la que, realmente, me siento identificada. My mad fat diary. A veces creo que me gusta flagelarme emocionalmente hasta el punto de que el dolor asfixia. 
Hace muchos años que llegué a la conclusión de que no es tierra para gord@s, pero no ha sido hasta vivirlo en mis carnes que la realidad me ha abofeteado la cara. 
Hace diez años era "normal", no entiendo porque socialmente hoy no lo soy, bueno si lo entiendo, pero no lo comprendo. El caso es que por situaciones diversas de la vida, malas decisiones y una relación bastante dolorosa acabé comiéndome a mi misma, y a día de hoy, no me reconozco en el espejo. 
He llegado a pesar 150 kg y sin ayuda de nadie y con muchos esfuerzos he conseguido estar en 97, que es lo que peso ahora, pero no es suficiente. Ésta sociedad me sigue mirando raro, cual bicho extraño expuesto a su vista para mofa y diversión, pero no, no soy eso, soy un ser humano, soy una mujer con un problema tan grande que hasta yo misma me he dado la espalda. 
Estoy acudiendo a un dietista, el cual me atiborra de productos, naturales eso sí, para ayudarme a bajar de peso, y eso demuestra una vez más lo ya dicho anteriormente. 
No es tierra para gord@s. 
Las personas "normales" no se hacen a la idea de lo duro que es tener que ser continuamente aceptad@ y mostrar una fortaleza y una seguridad en si mism@s de la que, al menos yo, carezco.
 Tenemos que estar siempre a la altura de todo, tenemos que ser l@s más inteligentes, l@s más simpátic@s, l@s más divertid@s y todo porque no somos las más "guap@s".
Da igual si comemos sano, hacemos deporte o si simplemente comemos lo que nos gusta cuando queremos, siempre existirá una excusa perfecta al sobrepeso. 
Anda más, come menos, corre un poco, no comas dulces, etc. Soy esclava de la báscula, gracias sobre todo, a que habéis destruido hasta el último suspiro de rebeldía que tenía. Os habéis encargado, como sociedad, de decirme en cada instante lo poco que encajo en vuestros apretados mundos y pantalones. 
Nadie piensa que tras esos kg se esconden problemas hormonales, psicológicos, físicos, inseguridades, no, nadie piensa como nos podemos sentir, porque como ya he dicho y por desgracia, no es tierra para gord@s.